El tema de prevención de drogas es una responsabilidad de padres, maestros y estudiantes para lograr una verdadera concienciación.
Con la disminución de edad en la que se inicia el consumo de drogas (extraoficialmente se conoce que sería 11 años de edad de acuerdo a la última encuesta nacional) se evidencia que ni padres ni profesores ni estudiantes estamos totalmente preparados para hablar de un tema de prevención. “Más allá de hablar o no de drogas, creo que el retorno a nuestras relaciones afectivas con nuestros hijos, saber dónde están, haría mucho más que solo hablar. Muchas veces la solución está más cerca y es más fácil de lo que pensamos y se trata de tener las capacidades de una buena relación, de conversar con nuestros hijos; eso los aleja del grupo de riesgo inmensamente”.
Con la disminución de edad en la que se inicia el consumo de drogas (extraoficialmente se conoce que sería 11 años de edad de acuerdo a la última encuesta nacional) se evidencia que ni padres ni profesores ni estudiantes estamos totalmente preparados para hablar de un tema de prevención. “Más allá de hablar o no de drogas, creo que el retorno a nuestras relaciones afectivas con nuestros hijos, saber dónde están, haría mucho más que solo hablar. Muchas veces la solución está más cerca y es más fácil de lo que pensamos y se trata de tener las capacidades de una buena relación, de conversar con nuestros hijos; eso los aleja del grupo de riesgo inmensamente”.
¿Qué quieren los adolescentes? La consejera estudiantil Katty Rueda opinó que es necesario demostrar una verdadera confianza a los estudiantes, “compartiendo sus inquietudes, sueños, siendo parte de su vida” y se espera que los padres se comuniquen más con sus hijos.
Manifestó que una de las inquietudes que tienen los adolescentes es la curiosidad de saber qué se siente con la droga. “Como una forma de salir de la soledad. Los padres se dedican al trabajo y los estudiantes quedan abandonados y buscan llamar la atención”, comentó.
Mientras que, los estudiantes que dicen No a la droga tienen el amor y el cariño de sus padres y los ven como sus mejores amigos.
Manifestó que una de las inquietudes que tienen los adolescentes es la curiosidad de saber qué se siente con la droga. “Como una forma de salir de la soledad. Los padres se dedican al trabajo y los estudiantes quedan abandonados y buscan llamar la atención”, comentó.
Mientras que, los estudiantes que dicen No a la droga tienen el amor y el cariño de sus padres y los ven como sus mejores amigos.
Alternativa. El Consep trabaja con grupos juveniles en el barrio La Victoria que le dicen No abiertamente a la droga, pero no dejan de ser jóvenes en riesgo, sin embargo, trabajan en la prevención haciendo música, teatro, grafitis...
En los talleres, el Consep enfatiza hacia dónde conduce la drogadicción y los problemas que genera.
En los talleres, el Consep enfatiza hacia dónde conduce la drogadicción y los problemas que genera.
¿Cuál es el fin del drogadicto? hay dos posibilidades si no tiene ayuda: la cárcel o el cementerio; no hay puntos intermedios”, uno de los dirigentes del grupo cultural, enfatizó que se desarrolla un programa de prevenir y curar. Los chicos se distraen y optan por realizar actividades que les aleje de la droga.

No hay comentarios:
Publicar un comentario